Extensiones maliciosas en Chrome Web Store roban criptomonedas y datos
Qué pasó
Investigadores de seguridad identificaron múltiples extensiones para Google Chrome y Microsoft Edge que distribuían un framework de malware diseñado para robar criptomonedas, datos sensibles del navegador e historial de navegación. Las extensiones maliciosas también fueron utilizadas para inyectar señuelos de tipo ClickFix, una técnica de ingeniería social que engaña a los usuarios para que ejecuten comandos maliciosos bajo la apariencia de solucionar un problema técnico.
Este tipo de campañas suele aprovechar la confianza que los usuarios depositan en las tiendas oficiales de extensiones, publicando complementos que aparentan ofrecer funcionalidades legítimas (productividad, ad-blocking, herramientas de utilidad) mientras ejecutan código malicioso en segundo plano. Al operar dentro del navegador, estas extensiones tienen acceso privilegiado a sesiones activas, cookies, wallets de criptomonedas basadas en extensiones y otros datos sensibles.
Google y Microsoft suelen retirar las extensiones identificadas una vez reportadas, pero el tiempo de exposición antes de la detección permite que un número significativo de usuarios sea comprometido, especialmente en campañas que logran posicionarse con buenas calificaciones o mediante técnicas de SEO en las tiendas de extensiones.
Qué significa para empresas en LatAm
Las organizaciones en la región que permiten la instalación libre de extensiones de navegador en equipos corporativos están expuestas a este tipo de ataques, que pueden derivar en robo de credenciales corporativas, secuestro de sesiones activas y exfiltración de datos sensibles sin que se requiera la ejecución de malware tradicional detectable por antivirus. El uso de wallets de criptomonedas en extensiones del navegador, cada vez más común en LatAm, incrementa el riesgo de pérdidas financieras directas.
Además, dado que muchas empresas de la región no cuentan con políticas de gestión centralizada de extensiones de navegador, este vector permanece frecuentemente fuera del radar de los equipos de seguridad, a diferencia de controles más maduros sobre software instalado en endpoints.
Qué hacer ahora
- Auditar las extensiones instaladas en navegadores corporativos y eliminar aquellas no autorizadas explícitamente por el equipo de TI.
- Implementar políticas de administración centralizada (GPO, Chrome Enterprise, Edge for Business) que restrinjan la instalación de extensiones a una lista blanca aprobada.
- Capacitar a los usuarios sobre técnicas de ingeniería social como ClickFix, enfatizando que nunca deben ejecutar comandos o scripts sugeridos por ventanas emergentes o sitios web.
- Monitorear el uso de wallets de criptomonedas basadas en extensiones dentro de la organización y considerar el uso de hardware wallets para activos de valor significativo.
- Revisar periódicamente los permisos solicitados por extensiones existentes, ya que cambios inesperados en los permisos pueden indicar compromiso o actualización maliciosa.
Fuente original: BleepingComputer (en inglés). Consulta la fuente para el detalle técnico completo.
Análisis y redacción: Erick Marin · VIGÍA Ciber